La Guerra por el Mezzogiorno (1860-1870)

La Guerra por el Mezzogiorno (1860-1870)

de Carmine Pinto

 

En 1861 la guerra por el Mezzogiorno fue la primera guerra de la Italia unida. Dos años antes, la política el conde di Cavour había cambiado para siempre el equilibrio de la península. En 1860 el triunfo de Garibaldi en Sicilia completó la revolución risorgimentale. Cuando el joven rey de Nápoles, Francisco II, dejó la capital de Reino de las Dos Sicilias, la patria parecía terminada. La victoria garibaldina en Volturno, con el plebiscito y la llegada de Vittorio Emanuele II, parecieron consentir una rápida transición para conformar el nuevo Estado. En cambio, no fue así. En las provincias napolitanas continuó un largo y sangriento conflicto, que no tuvo paragón con ninguno de los antiguos estados italianos, ni siquiera en Sicilia (ni en Lazio y Veneto en las fases sucesivas de la unificación).

En el Mezzogiorno el movimiento nacional italiano combatió una guerra política, militar e ideológica en contra del borbonismo y el brigantaggio. Se trataba en realidad, y principalmente, de la última etapa del antiguo conflicto civil que por más de medio siglo había dividido el antiguo reino. En 1799 en las provincias napolitanas habían combatido la más feroz de las guerras civiles en la historia del Risorgimento. Desde ese entonces, hasta 1860, midieron sus fuerzas proyectos de estado, organizaciones políticas y programas de soberanía alternativos, que fragmentaron el estado meridional y la sociedad entera.

Revoluciones y contrarrevoluciones tuvieron continuo desarrollo sin una mediación entre la monarquía borbónica y la oposición política (constitucional napolitana y liberal-autonomista siciliana). En el 1849 falleció el último tentativo constitucional del reino. Fue así que en el 1860 la revolución nacional encontró y absorbió el conflicto civil meridional. En la península, el movimiento risorgimentale italiano en su totalidad (con un fuerte componente meridional) chocó con el componente borbónico-legitimista de las provincias napolitanas en una intensa guerra de ideas y de propaganda, en la cual los aspectos políticos e ideológicos fueron más relevantes, respecto de aquellos militares.

La guerra por el Mezzogiorno movilizó también aliados en la península y en Europa, involucrando naciones, intelectuales, grupos políticos e instituciones religiosas, entrelazando a la vez la questione romana con el amplio diseño que perseguía como objetivo último la consolidación de la unidad. A nivel operativo, en cambio, el choque se transformó en una complicada y sangrienta guerra de brigantaggio. Las bandas conformadas por borbónicos y por grupos criminales que se unieron a ellos, fueron afrontados por el nuevo ejército italiano y por las fuerzas civiles unitarias meridionales. Hasta el 1865 el brigantaggio mantuvo los elementos de politización, sostenidos por la conspiración borbónica. En la fase siguiente, por el contrario, se multiplicó su carácter criminal. El movimiento unitario, dividido por la competencia entre moderados y garibaldinos, se mantuvo compacto en contra de borbónicos y brigantes, determinando así la derrota decisiva y radical del enemigo. La guerra por el Mezzogiorno estableció, de esta manera, las originales y complicadas condiciones del ingreso del antiguo reino de Nápoles a la nación italiana.

 

La guerra por el Mezzogiorno es un libro:

 

Carmine Pinto, La guerra per il Mezzogiorno. Italiani, borbonici e briganti (1860-1870)

 

https://www.ibs.it/guerra-per-mezzogiorno-italiani-borbonici-libro-carmine-pinto/e/9788858135310

 

 

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